jueves, 26 de abril de 2012

11. Ganar y Perder

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado creer que en este mundo siempre tiene que haber ganadores y perdedores, y que no todos pueden ‘ganar’ en esta realidad, con ello aceptando el sistema de polaridades como ganancia/ pérdida ligados a un sistema monetario donde el valor de quienes realmente somos como la vida ha sido relegado a un sistema de creencia para poder abusar de nosotros mismos mediante la implementación de valores ficticios sobre la realidad que está aquí, incondicional como la Tierra misma.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado generar una idea de mí mismo tener la capacidad de ganar y perder en esta realidad ya que al aceptar tal posibilidad, acepté la totalidad de la realidad de este mundo basado en la idea/ creencia de que cuanto existe aquí me define con respecto a la posición de ‘poseer’/ ‘perder’ que únicamente existe como consideración mental en separación de quien realmente soy como uno mismo e igual.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado existir en un sistema de valores donde la vida es relegada a ser algo positivo, neutro y negativo como experiencia que genero al momento de pensar, creer y aceptar que me es posible perder o ganar algo en esta realidad, lo cual únicamente puede existir si existo en separación de ello.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado creer que el deseo y necesidad de algo es realmente ‘quien yo soy’ sin darme cuenta que el deseo y la necesidad únicamente pueden existir si me permito existir en separación de uno mismo como igual. Me doy cuenta de que únicamente puedo existir en separación de uno mismo en el momento que me limito a ser una idea de quien soy, en separación de uno mismo como la totalidad de cuanto existe aquí, lo cual no puede ser ganado o perdido, sino únicamente ecualizado en realidad para finalmente parar toda la ilusión de tener poder/ ser subyugado por otros de la misma manera, lo cual indica que toda forma de separación es un abuso permitido y aceptado tanto por la persona que se impone como quien recibe tal imposición.

Me perdono el no haberme dado cuenta de que únicamente puedo ser un perdedor en el momento que he dado permiso a juicios de valor de disminución hacia mí mismo y mi persona como resultado de considerarme únicamente una serie de palabras, experiencias y memorias que están dictadas de la misma manera que existe el actual sistema económico donde no todas las personas son incondicionalmente apoyadas, lo cual conlleva a una separación ‘inherente’ al nacimiento de cada individuo dentro de este actual sistema de ganancia y pérdida.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado haber ligado una experiencia positiva a ‘ganar’ y una experiencia negativa a ‘perder,’ ya que ello me mantuvo en un constante conflicto y preocupación con el único propósito de seguir perpetuando la lucha interna que generó la energía necesaria para poder mantener mi mente y el sistema del mundo que se alimentaba de la energía generada en esa fricción, de manera que yo mismo di poder a mi esclavitud de mente, sin haberlo antes cuestionado ni puesto en tela de juicio para reflexionar qué es lo que realmente estoy aceptando y permitiendo exista en esta realidad.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado creer que riqueza y pobreza son aspectos de esta realidad como parte de un sistema karmático donde la vida de las personas era definido de acuerdo a las experiencias generadas por cada persona a través de sus vidas pasadas, sin darme cuenta de que la realidad de quien soy y como existo es el resultado fehaciente de haber aceptado mucho antes la separación primordial de mí mismo en otras entidades que desconocí posteriormente como ‘quien soy’ y en ello, creando una total separación de mí mismo para existir únicamente como una serie de experiencias positivas, negativas, de ganancia y pérdida que han sido el motivo para subir y bajar, ganar y perder, y experimentar ‘quien soy’ como un aspecto fortuito de la vida, sin darme cuenta que al hacerlo, permití el abuso de quienes viven el extremo de estas polaridades como extrema pobreza y extrema riqueza, ambos puntos viéndolos como separados de mí.

En y cuando me vea participando en la ilusión de ganar y perder, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy participando en el sistema de creencia que hemos generado como la actual experiencia de poder ser ‘más’ o ‘menos’ en la realidad, cuando es en sí el sistema monetario lo que hemos aceptado dicte la pérdida o ganancia de calidad de vida, debido a la inherente separación en la que todos hemos participado donde ‘quien soy’ está dictado por leyes como palabras y estatutos generados con la finalidad de únicamente beneficiar a unos pocos, dejándome de esta manera ser gobernado por leyes e instituciones que están reflejando mi propia abdicación de responsabilidad de establecer un sistema que proporcione igual calidad de vida para todos. EN esto, la pérdida y la ganancia se hicieron reales por mi propia negligencia, la cual no puedo ya culpar a otros en separación de mí.

Me doy cuenta de que yo soy responsable totalmente por cómo existe el sistema, cómo existe la actual experiencia de todo ser humano cuya vida está dictada por dinero. Por tanto me comprometo a ser el punto que toma responsabilidad primero por mi propia vida y de igual manera, tomar responsabilidad por la totalidad de este mundo donde sé que al trabajar juntos y cada persona dedicándose a tomar responsabilidad de su propia vida, es posible generar un cambio real y fehaciente como reflejo de nuestra aplicación individual.

Para ello, continúo la dedicación de mí mismo hacia la vida misma, hacia este proceso donde mediante la escritura, el perdón a uno mismo y el proceso de aplicación correctiva me es posible dejar de participar en los sistemas de ilusión como separación de uno mismo en los que he participado ciegamente hasta ahora, los cuales comienzan a nivel de un pensamiento, emoción y sentimiento dentro de mi mente.

Es tiempo pues, de parar toda forma de separación de uno mismo para así, dejar de participar en la idea de que puedo perder o ganar algo más de lo que ya soy como totalidad, como uno mismo e igual – unicidad e igualdad como la vida es una realidad que debe ser prácticamente implementada al ecualizar nuestras relaciones entre seres humanos, hacia los animales, el entorno y así finalmente reconocer que nunca nos hemos perdido o ganado, únicamente separado de otro en sistemas de valores ficticios.

La vida es el único valor real que existe en esta existencia.

Desteni 

Desteni Español

Foro en Español 

Sistema Igualitario Monetario

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ShareThis